sábado, 10 de noviembre de 2012

11. Algo Horrible


¡Me acababa de invitar a tomar un café! «No me gusta el Café» Pensé. No importaba que no me gustara el café, podía tomar otra cosa ¿no? Sería el miércoles... Estábamos a Lunes, solo faltaba un día.
Claro, pero sabes que no tomo café.-Serena Le respondí.
En seguida recibí una respuesta.
Oh, es cierto, bueno, no tomemos un café, tomemos un desayuno, Te espero en la Cafetería El Rinconcito a las 9am, debes saber dónde está. -Ángel
No podía creerlo, me estaba invitando a desayunar con él, eso era fantástico, Corina y Grace morirían cuando les contara eso.
Por supuesto que sabia donde quedaba la Cafetería El Rinconcito, era una de las mejores cafeterías de toda la ciudad, y él me acababa de invitar a comer allí.
Le enviaría el último mensaje de la noche:
Si, se donde esta, hasta entonces.-Serena
Apague la luz de la habitación y me dormí, mañana seria otro día.
 Algo Horrible  
Al levantarme me di una ducha rápida, y me vestí para salir a caminar.
Caminar era algo que hacía muy a menudo cuando tenía días libres en la universidad, después de que este mes terminara, sería difícil hacerlo, debido a que me regresaría a mi ciudad, y allá las temperaturas del ambiente eran demasiado altas como para hacer eso.
Mientras caminaba me encontré con Corina que venía caminando como si fuera toda una modelo.
- Hey Serena. - grito ella.
- Ya estoy aquí. - le dije haciéndole un gesto de que bajara la voz. - ¡No vas a creer lo que tengo que contarte!
- Y tú no creerás lo que yo te contare. - dijo, en sus ojos se expresaba un tenue destello, algo que nunca había observado.
- Pero lo mío quiero contárselos a Grace y a ti al mismo tiempo... - dije yo.
- Serena, ahora hasta ahorras saliva. - dijo Corina riéndose.
Yo reí, ella me conocía demasiado, eso era lo que estaba haciendo en este momento, ahorrar saliva.
- Te contare yo. - menciono ella. - pero vamos a los dormitorios, necesito darme un baño.
Mientras caminaba me estaba dando cuenta de algo, Corina se estaba enamorando.
- Adoro la forma como camina. - decía. - Y el brillo de sus ojos verdes, cada vez que me mira a los ojos.
- Corina, estas enamorada. - le mencione.
- ¡Estás Loca! - grito entrando en nuestra habitación.
Ella se metió en el baño con la puerta abierta y comenzó a bañarse.
- Mike es muy guapo, eso es todo.- decía mientras se bañaba.
- Nadie que no esté enamorado dice que adora la forma en cómo camina esa persona. - le dije yo entre risas.
- ¿Por qué no? - grito ella desde el baño.
- Porque estar enamorado significa que te gusta todo su ser, la manera en como camina, la manera en como habla, la manera en cómo explica las cosas. - le explique.
- Si, Serena, deja de pensar en el Doctor.- me dijo, ya iba saliendo del baño envuelta en una toalla.
- Te dije que no le dijeras así, me incomoda un poco. - mencione.
- Hu-Hum. - murmuro ella mientras se vestía. - Tu lo llamas Ángel, pero yo y todos los que estamos estudiando medicina debemos llamarlo doctor.
- Ya nosotras no estamos estudiando medicina. - le recordé. - Falta menos de un mes para graduarnos.
- Bueno, basta, la cosa es que no estoy enamorada. - en ese instante su teléfono sonó. - Es él. - murmuro y luego contesto.
Mientras Corina hablaba por teléfono yo sentí unos golpes en la puerta de nuestra habitación, me acerque y sentí un llanto, al abrir la puerta estaba Grace, llorando tapándose la mayor parte de la cara, parecía que la habían golpeado.

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