jueves, 1 de marzo de 2012

5. Grace


Al escuchar eso mi corazón empezó a latir fuerte.

- ¿Y que sabes tú? - le pregunte. - tú estabas bebiendo, estabas ebria.

- Hu-Hum. - murmuro. - pero estaba pendiente de si se iba con alguien, si lo hacia lo mataría, te lo aseguro, después de ver todo lo que tú has sufrido por él.

- Tú si eres buena amiga. - le dije.

- Bueno como te decía, se la paso solo, y las chicas se le acercaban, y él las trataba de un modo hostil, como si no quisiera ni que lo miraran. - ella rio. - tal vez me pillo una o dos veces mirándolo.

Tome un respiro y me levante de la cama.

- Me daré un baño y saldremos a caminar, ¿te parece? - le mencione.

- Esta bien. - me dijo, ella sabía que hablar de él siempre me ponía mal, pero más ahora que lo había visto después de tanto tiempo, debía estar feliz ¡Por fin lo había visto! Pero no lo estaba, no me sentía feliz.

Me aproxime a entrar en el baño y entre en la ducha.

El agua fría sobre mi piel me calmaba, pero me daba la sensación de que me hundía, de que me hundía en un mar, un mar de amor, que esta frio, como el hielo.

Cuando salí de mi refrescante baño, me vestí lo más rápido que pude, con un pantalón de hacer deporte negro con rayas blancas a los lados, y un sostén deportivo sobre una franela sin mangas.

- ¿Nos vamos? - le pregunte a Corina.

- Claro, yo estoy lista. - me dijo, ella se había cambiado por segunda vez, llevaba un short licra azul metálico, y una franela sin mangas, blanca.

Salimos de la habitación, ella me contaba todo lo que había hecho la noche anterior después de que yo me fui, ella bailo, grito, bebió, e hizo todo lo que cualquier persona de su edad haría, cualquier persona menos yo, yo bebía pero muy poco, y solo una clase de bebida, porque lo demás era desagradable para mi, antes solía gustarme bailar, pero yo me había vuelto una persona aburrida, como solía decir Corina.

Estuvimos caminando por el campus un largo rato, hasta que nos detuvimos en la cafetería para desayunar algo, era media mañana y aun no habíamos comido nada.

- Yo quiero un sándwich de queso y un jugo de naranja por favor. - pedí yo.

- A mi me das un pastel de pollo, y también un jugo de naranja. - pidió mi compañera.

Cuando nos sirvieron, nos dirigimos a las mesas del jardín, no nos gustaba mucho comer dentro de la cafetería, yo decía que parecía el comedero de un manicomio, no porque hubiese estado en uno, si no porque me lo imaginaba así, completamente cerrado, pintado de blanco y azul cielo.

- Hey, muchachas, no las vi ayer en la fiesta. - se acerco a nosotras Grace Lorenzo, una de nuestras amigas.

- Pues yo si te vi a ti, solo una vez, pero estabas muy concentrada. - dijo Corina riendo, y casi se atraganta.

- ¿Concentrada? - le pregunto Grace.

- Hu-Hum. Muy concentrada, estabas... Ya sabes... Besándote con tu novio. - respondió Corina.

Yo trague e hice una expresión de incredulidad.

- ¿En serio no nos viste? Pasamos toda la noche allí. - dije y reí.

- Cállate Serena, sé que no fuiste. - respondió Grace.

- Si fue, pero solo estuvo un rato. - Corina me miro y luego miro a Grace. - se fue después de hablar con el Doctor Gómez ¿Puedes creerlo?

- ¿Hablaste con él? - pregunto Grace entusiasmada.

- Si, algo. - respondí yo, sin ánimos de hablar de aquello.

- Incluso, ellos se conocen desde hace mucho tiempo, ¿cierto Serena? - respondió Corina, yo me atragante con el jugo de naranja.

- Corina, no tenías que decir eso. - le dije.

- ¿En serio se conocen desde hace mucho? - pregunto intrigada la otra muchacha.

- Si, pero fue hace mucho, ya no es igual. - le respondí yo, y mordí el ultimo trozo de mi sándwich.

- ¡Oh, por, dios! - grito ella separando todas las palabras. - Conoces muy bien al Doctor entonces.

- Desde hace mucho, ya te dijo. - le dijo Corina viendo mi expresión. - ¿no te apetece hablar de ello cierto?

- Ha-ah. - murmure yo.

Entonces yo me quede callada mientras mis amigas hablaban.

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